Jigorō Kanō creador del judo e impulsor del karate en Japón

 





¿Cómo influyó Jigoro Kano en el Karate?

¿Quién era realmente Jigoro Kano?

¿Qué influencia tenía en Japón, y en el resto del mundo?


Jigorō Kanō nació el 28 de octubre de 1860 en Mikage, distrito de Hyogo, Japón.


Nacido en una familia acomodada, fue un niño de aspecto débil y enfermizo, y el tercero de cinco hermanos, eso no influyó en que tuviese la oportunidad de recibir buenos estudios y formación marcial, como solía ocurrir en otras familias, las cuales, la mejor educación se la llevaba el primogénito, aprendió como segundas lenguas  Inglés y alemán, esto le ayudaria en un futuro.


A los dieciocho años de edad, se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas en la Universidad de Kioto, compaginando estudios con la práctica del jujutsu tradicional, se inscribe en el dojo Ryuji Katagiri, pero su maestro no lo veía capacitado para tales entrenamientos, así que fue aceptado por Fukuda Hachinosuke quien tenía un método bastante peculiar de enseñanza, el cual consistia en enseñar la técnica y que cada alumno la desarrollarse de una manera personal, buscando la efectividad de cada individuo mediante el randori.


Pero su maestro, por desgracia  muere repentinamente en 1879 y se ve obligado a buscar las enseñanzas con  Iso Masachi, con el cual estuvo durante 2 años, tal era el esfuerzo de Jigoro Kano que se convirtió en el ayudante personal de su sensei, comienza a impartir clases, pero nota que no puede detenerse en su camino, así que comienza a recibir clases de Iikudo Tsunetoshi.


Pero debido a su condición física, delgado y no muy alto, se da cuenta de que sus técnicas tradicionales, no son del todo efectivas, así que basándose en principios anatómicos y descartando lo que no funciona, inicia su camino de investigación personal, así nace su primera técnica kata-guruma la cual consiste en arrojar a su oponente al suelo con sólo un giro alrededor de los hombros, y a esta técnica le siguieron muchas más.


En 1882 con tan solo 22 años, abre su primer dojo en el templo budista, de Eisho-ji.


Acaba sus estudios universitarios y compagina las clases con su trabajo como maestro en la escuela Gakushuin, escuela para los hijos de la élite Japonesa, los cuales veían a los maestros como personas de clase inferior.


Jigoro Kano, no de acuerdo con esto, se negaba a ser el sirviente de nadie, manteniendo íntegros sus principios, no claudicar nunca ante las exigencias de familias adineradas, por muy alto que fuese su estatus.


Por una parte, era duro como una piedra en sus enseñanzas, pero recordad lo bueno está en el interior del templo, no en el exterior,  Jigoro Kano ofrece ropa y comida a sus alumnos pobres del dojo, y aquí hago una reflexión ( sin grabarlo y colgarlo en redes sociales, como se hace hoy en día).


Debido a la dureza de sus entrenamientos, la sala del templo comenzó a deteriorarse, así que los monjes le invitaron a no continuar allí.


Pero a cambio, accedieron a dejarle un edificio contiguo al templo.


En 1884 pasa a prestar sus servicios a la casa imperial, y establece las  reglas del Kodokan (literalmente 'escuela para el estudio de la vía').

Y el kodokan se convierte en un dojo al que acuden japoneses de todas partes, con tal de recibir instrucción del sensei Jigoro.



Como emblema escogió la flor del cerezo (sakura) y por que el cerezo os preguntareis? , en Japón se asocia la flor de cerezo a la naturaleza efímera de la vida y la mortalidad, debido a que la vida de las flores de cerezos es corta (como era la de los antiguos samurais).


Este éxito trajo consigo una rivalidad feroz entre el jujutsu tradicional y el judo, ya que el jujutsu no estaba pasando por sus mejores momentos.


Y en 1886 es cuando Jigoro Kano dio un fuerte golpe sobre la mesa, gritando aquí estoy yo, y es para quedarme!, y abrió un nuevo dojo en la residencia del barón Yajiro Shianngawa  que era un varón de los más influyentes de Japón, esto afianzó aún más su posición.


En agosto de 1891 contrajo matrimonio con Sumako, la hija del ex embajador en Corea. Con la cual tuvo nueve hijos, seis hijas y tres hijos.


1893 fue nombrado Decano de la Escuela Normal Superior de Tokio, y continuó realizando cambios en el sistema educativo, ya que su meta era cultivar: mente, cuerpo y espíritu,  obligó a la aceptación de alumnos de las clases bajas, y disciplinaba a los alumnos de las clases altas,  mediante tareas humildes y sencillas.


En enero de 1898 fue nombrado director de educación primaria en el Ministerio de Educación, y una año después recibió una beca educativa en  Europa, donde se formó en otros idiomas y cultura europea, aprovechando para realizar exhibiciones de Judo, tal vez con la idea de plantar semillas por Europa, Visitó París, Berlín, Bruselas, Ámsterdam y Londres y a su regreso a Japón, 


,  reasumió su cargo como presidente de la Escuela Normal Superior de Tokio, cargo que ocuparía hasta su jubilación en 1920.


Pero su cuerpo y mente estaban enfocados en un solo propósito impulsar el Judo y colocarlo en el lugar que le corresponde, su enfoque era "conseguir la máxima eficacia con el mínimo esfuerzo", y poco a poco  fue aplicando esta filosofía no solo al Judo si no a su vida, sin lugar a duda fue un estoico, centrándose en lo que podía cambiar, en lugar de perder el tiempo en lo que no tenía sentido intentar o pensar.


Pero no se detuvo ahí, en 1909 gracias a sus relaciones familiares y diplomáticas y viajes realizados por Europa, se involucró en las actividades del Comité Olímpico Internacional (COI), el COI envió una carta a Japón preguntándoles si enviarian equipos a las olimpiadas de 1912.


¿A quien creéis que acudió el gobierno Japonés? Al mismísimo Jigoro Kano,el cual se convirtió en el  primer japonés miembro del Comité Olímpico Internacional, y con este cargo asistió a los Juegos Olímpicos de 1912 en Estocolmo, a los de 1932 en Los Ángeles y a los de 1936 en Berlín; en 1915, 


Esto hizo que tras su destacada carrera el rey Gustavo de Suecia le impusiera la medalla olímpica a sus esfuerzos, por promocionar un deporte con valores, no solo deporte.


Tras su jubilación, se dedicó a su pasión, el judo, hasta el día de su muerte se mantuvo firme, pero llego su dia, como nos llegara a todos, falleció el 4 de mayo de 1938, a los 77 años, a bordo de un  transatlántico, cuando realizaba su viaje de regreso a su querido Japón.


Su cuerpo fue devuelto a Japón, en su ataúd al cual se le colgó la bandera olímpica. 


Recibió el Gran Cordón de Asahi Sun por sus logros durante su vida.

Y en 1962, años tras el fallecimiento de sensei Kanō, el COl decidió aceptar al judo como parte del programa oficial de los Juegos Olímpicos, haciendo su aparición oficial en la categoría masculina en los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964.


 Su tumba, está ubicada en el cementerio Yahabara, metropolitano de Tokio en la ciudad de Matsudo, prefectura de Chiba.


Y ahora os pregunto, tenéis que impulsar vuestro arte marcial, en un país en el cual sois extranjeros, pero llevais trabajo y talento a vuestras espaldas, si pudieseis no os reunimos con Jigoro Kano?


Eso es lo que hicieron algunos de los principales estilos de karate de Okinawa, en parte ser impulsados, por otra sin trabajo duro y talento no habían sido impulsados.


PARA FINALIZAR EL VIDEO OS DEJO CON UNA CARTA QUE ESCRIBIÓ:


Me han preguntado personas de diversos sectores en cuanto a la sabiduría y la posibilidad del judo de ser introducido en los Juegos Olímpicos. Mi punto de vista sobre el asunto, en la actualidad, es más bien pasivo. Si es el deseo de los otros países miembros, no tengo ninguna objeción. Pero no me siento inclinado a tomar la iniciativa. Por un lado, el judo, en realidad, no es un mero deporte o juego. Lo considero como un principio de vida, arte y ciencia. De hecho, es un medio para la realización cultural personal. Sólo una de las formas de entrenamiento de judo, el denominado randori, puede ser clasificado como una forma de deporte... [Además] los Juegos Olímpicos están tan fuertemente influidos por el nacionalismo que es posible que el judo se vea influenciado por ello hasta devolver la competición de judo a una forma "bárbara" de lucha como lo era el Jiu-jitsu antes de que fuera fundado el Kodokan. El judo debería ser y permanecer tan libre como el arte y la ciencia de las influencias externas - política, nacional, racial, económica o cualquier otro interés organizado. Y todo lo relacionado con él debería dirigirse a su objetivo final, el beneficio de la humanidad.

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